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Crónica de nuestra camarada Raquel García, militante del Sindicato TNS y una de las detenidas tras la concentración en Gibraltar del pasado 22 de septiembre.

Miembros de Falange, delante de la frontera con Gibraltar. | Foto: Francisco Ledesma. 

 

GIBRALTAR ESPAÑOL 

 

Bajo el lema “Gibraltar Español”, el pasado 22 de septiembre de 2013, fue convocado un acto al que no podíamos faltar los que nos sentimos orgullosos de  ser españoles.

 

Una  vez terminado el mismo, un grupo de seis personas, entre ellas un menor, decidimos pasar al otro lado de la verja, que no frontera, pues ésta existiría  entre dos estados soberanos  y como todos sabemos no es este el caso.

  

Nuestra primera sorpresa fue que la policía nacional española, como si se estuvieran jugando el ascenso de su carrera, se dirigió a nosotros para intervenirnos la bandera rojigualda que portábamos a la vez que nos solicitaba nuestro D.N.I, mientras junto a nosotros y ante sus propias narices varias personas circulaban con motocicletas y bicicletas a la espera del contrabando, pero esos no eran de su interés; su propósito era amedrentar a quienes portábamos la bandera que ellos mismos lucen, para nuestra ofensa, en sus uniformes.

 

Con nosotros venían dos gaditanos valientes, Rafa y Tomás. Rafa pregunta el motivo de requerirle su D.N.I, La respuesta por parte del agente:-”la ley de seguridad ciudadana y si te niegas te llevo ahora mismo a comisaria”(sic). Nuestros documentos pasan por varias manos y  mientras tanto  Juanma Soria (afiliado del T.N.S) se dirige a una servidora para comentarme lo sorprendente del asunto, uno de los agentes se dirige a nosotros para recriminarnos por nuestra conversación, y con actitud desafiante le dice a Juanma que le está ofendiendo. Nuestro camarada le recuerda la mayor ofensa hecha a todos los españoles, el chivatazo por parte de sus superiores a la banda terrorista ETA (el caso faisán), los mismos superiores que en esos momentos le estaban ordenando que retuvieran a ciudadanos españoles cuyo único “delito” era circular por territorio español con la bandera del mismo.

 

Nos devuelven tanto la bandera como nuestro D.N.I, y ejerciendo nuestro derecho constitucional de circular libremente por territorio nacional, nos dirigimos a pasar al otro lado de nuestro territorio. Dos policías de paisano se adelantan y ejerciendo de mamporreros de los piratas ingleses, avisan de nuestra presencia a las autoridades gibraltareñas.

 

Llegamos a la aduana y uno de los hooligans, parece ser el cabecilla, a gritos nos obliga a apagar nuestros teléfonos móviles, acto seguido nos pide nuestros documentos de identidad, e indignadísimo pregunta por el dueño de la bandera, - ¡yo!-, respondo , su cara se enrojece por segundos y su prepotencia me hace gracia, no puedo evitar dibujar en mi cara una sonrisa , pues en esos momentos me vino a la mente aquel 6 de diciembre de 1998, cuando tuve el orgullo de ver desde la verja como se arriaba la bandera inglesa y se izaba la ESPAÑOLA, gesta realizada por militantes y el secretario general de la ya desaparecida organización “Alianza por la Unidad Nacional”. Le pido al alterado jefecillo que me devuelva mi bandera, y muy cabreado y señalándome con el dedo me suelta las siguientes palabras: ”esto de momento se queda aquí, ya no estás en España, y no te irás  te echaré yo, y será cuando yo diga”.

 

Ante los gritos de los hooligans, nuestra actitud firme y serena, una vez más Juanma es el protagonista de la escena, dirigiéndose a su hijo le comenta ante la presencia de los piratas:-“Hijo, aquí donde ves a todos estos con aires de superioridad, un español les dio una buena tunda, se llamaba Blas de Lezo”, la reacción de los alterados no se hace esperar, nos van metiendo por separado uno a uno en cuartos, para ser cacheados e intentar minar nuestra firmeza. En mi caso soy conducida por una “agente gibraltareña” de rasgos asiáticos y lejos de invitarme a un rollito primavera , me increpa diciendo que tal y como están las cosas he ido a provocar, me registra y viendo que no conseguía nada vuelve a llevarme con los demás , así fuimos pasando uno a uno , todo sea dicho, menos el menor, con Juanma estuvieron más tiempo que con el resto , a él además de hacerle quitar toda la ropa le soltaron frases como:” tenéis una mierda de historia, vuestro ejército se va de todos los lados con el rabo entre las piernas, en Afganistán los únicos muertos que tenéis son por accidente” y “si no llevara el uniforme te daría de hostias ” a esto último Juanma le invita a que se lo quite…

 

Una vez todos  juntos nos dicen que nos marchemos, vuelvo a reclamar  mi bandera, y una vez más con su lenguaje chabacano me dice que la he perdido y que se la pida “al ministro”.

 

Dos periodistas que venían con nosotros, son tratados con el mismo desprecio, por el hecho de ser españoles, incluso uno de ellos pudo hacer fotografías, sin que fuera visto, de lo que allí estaba pasando, fotografías que prometió mandarme y espero que así lo haga.

 

La policía nacional seguía esperándonos fuera, lejos de velar por la seguridad de los ciudadanos españoles, esperaban para despedirnos con su indiferencia ante la denuncia del robo de nuestra bandera nacional.

 

Juzguen ustedes… 

 

 

Fdo: Raquel García Hernández (afiliada del TNS)