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Buenas tardes compatriotas, 

 

Voy a comenzar mi intervención exactamente de la misma manera que como lo hice hoy justo hace un año en este mismo lugar, es decir, con unas frases que hoy, 11 de septiembre, hace exactamente dos años, aquí mismo, fueron noticia e incluso portada en todos los medios de comunicación, aunque en la inmensa mayoría de ellos no precisamente acompañada de elogios, entonces fueron criticadas las frases y por supuesto sus autores: Las frases, que además han sido el lema de esta convocatoria son “Catalanidad es Hispanidad” y “No nos engañan, Cataluña es España”.

 Y quiero empezar esta disertación con estas palabras porque para mi es un inmenso honor compartir, precisamente aquí, este momento con todos vosotros, y por supuesto con esos valientes compatriotas que hoy hace dos años entraron en Blanquerna a cara descubierta, con las únicas armas de sus banderas patriotas y de esos gritos: “Catalanidad es Hispanidad” y “No nos engañan, Cataluña es España”.

 

Evidentemente estos gritos, que debería asumir todo español, no sólo no se pueden gritar en nuestra amada Cataluña u otras regiones donde los demócratas han generado ese arma de destrucción masiva qué es el separatismo, sino tampoco en Madrid, sobre todo si se pronuncian por patriotas que quieren impedir un acto separatista en la propia capital de España, acto pagado, para más INRI, por todos los españoles en “esta supuesta embajada de Cataluña en Madrid”.

 

Hoy podríamos aprovechar este acto para argumentar históricamente a favor de la Unidad de España y para desmontar la mentira histórica en que está basado el separatismo catalán manipulando la verdad de lo acaecido desde 1714, e incluso antes, hasta hoy. Pero no creo que sea este el lugar ni el momento para hacerlo.

 

También podría aprovechar este acto para recordar algo que a muchos ya se les ha olvidado, que es la relación intrínseca existente entre el separatismo, sea éste vasco, catalán o gallego, con organizaciones terroristas que han asesinado a más de mil españoles desde que padecemos este sistema político traído entre otros por separatistas y terroristas, y como ha pagado este sistema a los terroristas, pero tampoco creo que sea este el momento ni el lugar para hacerlo.

 

Tampoco voy a aprovechar estas palabras para hacer valoraciones absurdas de si a las manifestaciones separatistas de este 11 de septiembre han acudido más o menos separatistas que otros años. No se, ni me importa, si serán más o menos que otros años, pero lo que sí sé es que son demasiados y cada vez serán más porque el régimen quiere que sean mucho más y pone todos los medios para ello, medios económicos, políticos, periodísticos y culturales.

 

Tampoco le voy a dedicar ni un minuto a las reuniones, declaraciones de antes y después de estas reuniones y demás paripés institucionales que se vienen sucediendo en estos últimos años entre Rajoy, Arturo Mas y el borbón de turno, ya que hemos cambiado de rey desde que empezó todo esto, pero no, desgraciadamente, de la manera de traicionar a España.

 

Hoy, como me gusta hacer siempre, preferiría dedicar mi tiempo en recordar quién es el enemigo al que nos enfrentamos, ya que jamás se puede derrotar a un enemigo si no se le identifica como tal. Por supuesto, parte del enemigo es el separatismo, todo tipo de separatismo, no sólo al que llaman radical tipo Batasuna, Esquerra Republicana de Cataluña u otros, sino, por supuesto, el llamado durante décadas nacionalismo moderado del PNV y CIU.

 

Y a este enemigo hay que combatirlo porque quiere asesinar España aunque ahora mismo no asesine españoles para conseguir objetivos. Y no asesina ahora porque no lo necesita, ya que obtiene sin tiros ni bombas tanto o más que en otras épocas de la democracia en qué masacraban España con asesinatos que, incluso, muchos de ellos han quedado impunes.

 

Pero ese enemigo, ya por fin reconocido por casi todos, aunque algunos han necesitado 4 décadas para verlo, no habría conseguido ni uno solo de sus objetivos si no fuera por el resto de demócratas, ya que durante 40 años estos últimos no sólo no han combatido el separatismo, sino que le han dotado de todo tipo de armas, políticas, sociales, educativas, económicas y culturales para acabar con España, y ahí son culpables todas, repito, todas las instituciones del sistema desde la monarquía a los políticos, pasando por jueces, periodistas o militares.

 

 

 

Esos son los peores enemigos que tiene España, los que en teoría deberían defenderla, por eso no me creo nada de lo que diga Rajoy sobre las medidas a tomar contra el separatismo. Rajoy hoy es el presidente del gobierno español que tiene como misión destruir España, en todos los ámbitos, y está haciendo su papel perfectamente como su Logia Masónica le marca. Cómo lo hicieron antes todos sus predecesores en la Presidencia del Gobierno, en una criminal carrera de relevos que tiene como meta la destrucción de nuestra Patria.

 

Pero como hemos comentado en infinidad de ocasiones, lo más grave de todo es que casi han conseguido que en España no existan españoles dispuestos a luchar, por un medio o por otro, por la Patria y por  la Justicia.

 

Por eso hoy hace dos años sonaron todas las alarmas del régimen cuando unos patriotas, aquí al lado, en esa cueva separatista, hicieron lo que tenían que haber hecho todas las instituciones del régimen desde hace 40 años.

 

Por eso sonaron todas las alarmas del régimen cuando ante este acto patriota, la respuesta del pueblo, independientemente de su ideología fue en muchos casos de simpatía, de apoyo y de decir “ya era hora”.

 

Por eso sonaron todas las alarmas del régimen cuando muchísimos españoles reconocieron en esos patriotas el espíritu de la España que les han arrebatado desde hace casi 40 años.

 

Por eso sonaron todas las alarmas del régimen en esta España actual en la que nos han obligado a creer que es tan malo el que viola como el que defiende a la violada, que es tan malo el asesino como el que defiende a la víctima. Bueno, tan malos no, para el sistema son mucho peores los que se defienden de los criminales que esos propios criminales, en España hay miles de casos que lo demuestran. Y a España se la está violando y asesinando poco a poco desde hace cuatro décadas y los malos de esta película somos los que intentamos evitarlo.

 

Los que tenemos el honor y la suerte de conocer a los patriotas que hoy hace un año cumplieron valientemente y también sacrificadamente con su deber (ya que ha habido detenciones, habrá multas y ha habido y habrá represión contra ellos y sus familias), los que tenemos ese inmenso honor, sólo podemos felicitarles y darles las gracias públicamente porque su ejemplo ha sido el detonante del resurgir del patriotismo.

 

¡GRACIAS CAMARADAS Y GLORIA ETERNA A LOS HEROES DE BLANQUERNA!

 

Estamos viendo estos días un caso similar, evidentemente en otra escala, pero bastante paradigmático de lo que ocurre en España con la protección al separatismo, con el llamado Caso Piqué, ese jugador de fútbol millonario separatista que puede permitirse el lujo de hacer declaraciones antiespañolas continuamente sin que nadie tome medidas contra él, y aquí las críticas son para aquellos que se lo reprochan públicamente. Curiosamente, los mismos medios de comunicación, y no hablo sólo de los separatistas, que veían comprensibles los abucheos al himno nacional en la final de Copa de España, incluso lo consideraban libertad de expresión, califican de intolerables y condenables los abucheos a este separatista. Tanta es la protección al separatismo hispanófobo, que cuando ven el más mínimo reproche popular, saltan, como decía antes, todas las alarmas del régimen, para que no se produzca la más mínima reacción nacional no vaya a ser que se les alborote el gallinero, y hacen lo que haga falta para ocultar lo inocultable. En este caso, desde el mismísimo Ministro de “malaeducación, Incultura y todomenosdeporte”hasta el último periodista del sistema, pasando por el llamado “mundo del deporte” todos han salido a criticar los abucheos a un separatista y hasta han llegado a cambiar el lugar de un próximo partido de la selección para intentar evitar que se vuelvan a producir. Evidentemente, si en una nación todas las instituciones permiten los abucheos al himno español y a su Jefe de Estado (o lo que sea el marido de la presentadora de telediarios) en un estadio de fútbol y gimen como plañideras por el abucheo más que justificado a un separatista en otro estadio de fútbol, incluso le defienden públicamente, si se produce esto, es una prueba más que evidente que esa nación está enferma. 

 

Esos enemigos de España camuflados, ahora nos hablan de que para evitar la ruptura de España, como si España no estuviera ya rota en lo esencial desde hace décadas por su culpa, hay que reformar la Constitución. Algunos hablan de implantar un estado federal, otros, tímidamente, de retocar el estado autonómico para recuperar competencias, y muchos españoles, ingenuamente, confían en que será el propio sistema, con sus “mecanismos democráticos”, quien solucionará esto. Pero los aquí presentes sabemos que son muchas las razones de por qué nadie con poder en el régimen modificará para conseguir un bien común, el nefasto, y no sólo en lo económico, estado de las autonomías.

 

Como no habría tiempo para ni siquiera enumerarlas todas, voy a simplificar en una única razón global y es la siguiente:

 

Jamás modificarán el estado autonómico para conseguir un bien común porque quienes tienen que hacerlo, las instituciones democráticas y los individuos que las integran, están completamente de acuerdo en que España esté como está ahora mismo, ya que era lo que buscaban desde antes de que muriera Franco, con el que, por cierto, vivían muchos de ellos y de sus familias muy bien.

 

Hay que recordar que este sistema impuesto en España con engaños, con bombas, con manipulación mediática, con hipocresías constantes, con asesinatos selectivos y masivos, con mentiras permanentes en la educación y la enseñanza desde preescolar hasta el último año de la universidad, con falsificaciones históricas y culturales, con persecuciones implacables a los que denunciamos este crimen, con traiciones y perjurios, con injusticia social. Este sistema, decía, ha creado este monstruo injusto y antiespañol llamado estado de las autonomías para que fuera cumpliendo los fines y objetivos de quienes lo impusieron, esas organizaciones sectarias, internacionalistas, masónicas, supranacionales, muy ayudadas por sus esbirros liberales, socialistas y separatistas españoles. Todos ellos querían una España como la actual y aquí la tenéis.

 

Cada vez que hablamos de este tema me veo obligado a recordar que algunos denunciábamos la maldad intrínseca del estado autonómico cuando lo que llaman crisis no golpeaba tan fuerte, y que me indigna que millones de españoles sólo vean la miseria que ha generado este sistema cuando sus bolsillos se han vaciado. Y se han vaciado, precisamente, por no querer ver lo malo que era y es el estado autonómico en todas sus vertientes, y que no son estrictamente económicas, sino vertientes nacionales, sociales y morales que han sido la principal razón de que la crisis golpee a España más que a los demás países, de lo que los cursis llaman de nuestro entorno.

 

En definitiva, no es que, como se dice por ahí, el sistema autonómico “tenga fallos”, es que el fallo es el sistema. No es malo porque “los políticos de hoy son como son”, es malo porque se diseñó para destrozar España por políticos democráticos, iguales a los de hoy y, muy posiblemente, a los de mañana.

 

Y no nos engañemos, la Unión Europea no va a forzar que acabemos con las autonomías, la Unión Europea nos sacará la sangre mientras pueda y nos dejará morir con nuestros problemas. Llevamos años intervenidos y cuando no seamos rentables se nos abandonará a nuestra suerte. ¡Pero ojo!, se abandonará a España y a su pueblo, no a sus políticos, ni a sus banqueros, ni a sus monarcas, ya encontrarán un hueco para ellos, no lo dudéis.

 

Ahora andan muy preocupados por el resultado de las elecciones catalanas del día 27 de este mes, haciendo cábalas con los escaños, las mayorías, los pactos posteriores…como si todo no lo tuvieran ya más que negociado. Pero nadie dice que estas elecciones no deberían celebrarse jamás con el fin que se han propuesto, el de la separación de una parte de España, y que sus convocantes deberían estar hoy en lugar de abriendo una campaña electoral, contando barrotes en una cárcel. Es más, me huelo que si no se llega a consumar la separación de Cataluña, será exclusivamente porque el traidor de Rajoy y sus mariachis o el que venga luego, concederán más prebendas, más competencias y más dinero a los separatistas catalanes para que retiren la amenaza de declaración de independencia, cosa que harán momentáneamente hasta que les convenga plantearla otra vez para conseguir más prebendas, más competencias y más dinero que el gobierno de turno les volverá a conceder, como han hecho todos las instituciones democráticas, ante las peticiones de los separatistas, desde que se instauró este régimen nefasto que padecemos.

 

Repito, lo importante no son las elecciones, sino lo que se ha hecho hasta ahora para que una región que siempre ha sido España quiera separarse de su nación y para que los españoles que dicen estar en contra, centren su defensa en la búsqueda en libros de leyes de algún artículo que deje las cosas como estaban, o sea mal, muy mal. ¡Cómo si esos libros de leyes democráticas no hubieran sido los que nos han llevado a esta situación!. ¡Cómo si esas leyes y esos artículos que hoy buscan no se deberían haber aplicado hace años y nos hubiéramos evitado este paso!. ¡Cómo si todo lo que está ocurriendo con el separatismo lo hubieran traído unos marcianos en un platillo volante antes de ayer!. 

 

Este sistema ha creado un monstruo, que está a punto de devorar a todos, un monstruo que no debería haber nacido, que no debería haber sido alimentado y que llegados a esta situación, debería ser exterminado ya, mañana es tarde. Un monstruo al que no sólo no se le combate e incluso se le subvenciona, sino que se frena y se reprime a los pocos que durante décadas han intentado, hemos intentado, luchar contra él. Este régimen, a la vez que ha fomentado el separatismo en algunas regiones españolas, ha asesinado el sentimiento nacional español, no sólo en esas regiones, sino en toda España.

 

Porque es triste lo que voy a decir, pero es cierto. Hoy en nuestra Patria hay muchos más españoles capaces de sufrir incomodidades, de sacrificarse, de ser detenidos, represaliados o de dar su vida por la independencia de la región española en la que viven, porque la democracia ha fomentado esos ideales de separatismo (independientemente de lo injustificados que sean estos), que los españoles capaces de hacer lo mismo por la Unidad de España. Ese es el problema, el separatismo en esto ya ha ganado, prácticamente, la guerra. Desde hace casi cuarenta años cada niño que nace en algunas regiones españolas es más probable, por la educación que va a recibir, y por el entorno sociopolítico que le va a rodear, que sea separatista a que ame a España.

 

Pero es que desgraciadamente en el resto de España, cada niño que ha nacido o va a nacer en este régimen será mucho más influenciado, por las mismas razones de educación y entorno, para que no mueva un dedo por impedir la independencia de cualquier región española, a que luche por la unidad nacional.

 

Me consta que hay jóvenes que aún así son patriotas, aquí hay muchos de los que me enorgullezco de presentarme como su camarada, y lo son aunque el sistema no les permite serlo, bueno ni el sistema ni muchos españoles con sus votos a los traidores, con sus afanes de falsa paz antes que de justicia, con sus remilgos democráticos y con sus miedos pseudotolerantes y pacifistas. Si España muere, y la independencia de una región española supone la muerte de España, no será sólo por culpa de los separatistas, sino por todos los que, desde el rey al último esbirro de este régimen, y por los españoles que aún confían en ellos, pese a todos los crímenes que han cometido, y que han permitido que España muera.

 

Y con esos jóvenes patriotas, aún estamos a tiempo de ganar esta batalla decisiva para el futuro de España como nación, está en nuestras manos, quizás no seamos más, pero somos mejores, mucho mejores.

 

Estos días los demócratas del llamado gobierno central de turno nos hablan de que están tomando medidas y se comenta mucho lo que hará el Tribunal Constitucional (TC), como si alguna vez una decisión suya hubiera servido para frenar al separatismo, como si alguna de las medidas tomadas por cualquier otra institución del régimen hubiera servido para algo en frenar al separatismo.

 

Siempre que escucho a los voceros del sistema hablar sobre el separatismo me recuerda muy mucho a los tópicos, repugnantes tópicos, que los mismos voceros utilizan con el asunto del terrorismo, hijo del separatismo, terrorismo por el que los separatistas han ido superando obstáculos en su camino para conseguir la ruptura de España, camino al que le queda poco recorrido, camino que, según se afianza más la democracia en España, es ya una carrera cuesta abajo y sin frenos.

 

Decía que me recordaba a lo que comentaban acerca del terrorismo y es que cada vez que los marxistas leninistas, a la vez que separatistas etarras, asesinaban un poquito más a España asesinando a un español, mi indignación, rabia y asco se veían casi superadas por las declaraciones posteriores de políticos o periodistas del régimen, que en teoría deberían defendernos del terrorismo, con sus gilipolleces del fin de la ETA, la ETA debilitada, no conseguirán nada, la ETA derrotada ... aparte de, por supuesto, las enérgicas repulsas y demás vomitivas frases hechas.

 

Pues bien, con el separatismo en general, y con el órdago final del separatismo catalán me pasa igual, no sé bien qué me da más nauseas, si las bravatas separatistas de Artur Mas, Junqueras, Urqullu, y compañía, o los paños calientes y las frases grandilocuentes, a la vez que vacías e hipócritas, de aquellos que deberían defender a España y a los españoles, frente al crimen del separatismo.

 

El separatismo no se para pidiendo al TC que delibere si asesinar a España es constitucional o no. Además con la Constitución que tenemos y el TC que nos gastamos, tengo yo mis dudas sobre las sentencias de estos jueces tan partidistas como prevaricadores.

 

El separatismo no se para permitiendo que se incumplan todas las sentencias que han parado un poquito los pies a los separatistas en cuestión de banderas, persecución del idioma español, corrupción, etc.

 

El separatismo no se para regalando más y más dinero a los separatistas para que, aparte de enriquecer a sus dirigentes, lo de Pujol o lo del 3% es sólo la punta del iceberg, lo utilicen en pos de la independencia.

 

El separatismo no se para con gestos de buena voluntad del masón y traidor Rajoy con presidentes de comunidades autónomas que deberían estar entre rejas hace tiempo.

 

El separatismo no se para dejando caer que algunos separatistas son corruptos, corruptos que por cierto no están en la cárcel, sino viviendo y muy bien, por cierto, de nuestros impuestos, diciendo indirectamente que si no fueran corruptos serían respetables.

 

El separatismo no se para con excarcelaciones masivas de etarras con nuestros impuestos, ni con indultos a políticos separatistas.

 

El separatismo no se para con más remedios democráticos y constitucionales cuando, precisamente, esta democracia y esta constitución han sido quienes han fortalecido, apoyado, enriquecido y encumbrado a separatistas de todo pelaje, condición, catadura moral y lugar de residencia.

 

El separatismo se para, aparte de con lógica y sentido común, con patriotismo. Y el gobierno del PP como lo hizo el del PSOE, o los anteriores del PP, del PSOE o de la UCD, han demostrado que aparte de nefastos en la resolución de los problemas que prometen solventar, odian a España tanto como los separatistas. Sí, odian a España porque les estorba para sus intereses partidistas o sus intereses masónicos a los que se deben. ¿Alguien lo duda?, digámoslo claramente, consentir que Cataluña o Vascongadas se conviertan en nación y en estado, supone directamente que España desaparezca como nación y como estado. No van a conseguir una nación en un terreno de nadie, ni en un planeta recién descubierto, van a conseguir una nación asesinando otra nación, nación milenaria, llamada España a la que pertenecen nuestras queridas Cataluña y Vascongadas desde siempre, y pertenecen gracias a todos los españoles, incluidos, por supuesto, catalanes y vascos que han trabajado para ello durante siglos.

 

Los patriotas tenemos claro que no vamos a consentir que España sea asesinada ni por separatistas ni por sus cómplices del gobierno de turno. Sabemos que va a ser una labor muy difícil porque vamos a tener enfrente no solo a los separatistas sino también a la prensa, los políticos, y demás instituciones de este sistema que deberían defender a España, pero no vamos a cejar en nuestro empeño, ¿por qué?, porque nos jugamos nuestro presente, nuestro pasado y nuestro futuro.

 

Y tengo el inmenso honor de conocer a muchísimos compatriotas que están dispuestos a demostrar su patriotismo con hechos, algunos de ellos estáis aquí hoy, entre ellos muchísimos jóvenes, algunos dirán que pocos en comparación con el resto de la juventud, es cierto, pero muchos más de los que les gustaría al sistema, jóvenes patriotas que lo siguen siendo pese a la educación recibida, a la manipulación de la prensa, a la pasividad de los mayores que les rodean, a los complejos y las prohibiciones de sus padres, y pese al voto de muchos de los que les critican metiéndoles en el mismo saco que a esa otra juventud degenerada por la que, éstos que les critican, no han hecho nada durante décadas.

 

 

 

Y desde aquí le quiero decir a todos nuestros compatriotas, que a los patriotas nos van a ver continuamente, insistentemente, luchando por España. Y el resto de españoles, entre los que me consta que hay muchísimos que quieren hacer algo por su patria, van a tener la oportunidad de hacerlo con nosotros. Hoy han tenido la oportunidad de hacerlo con las organizaciones patriotas que se encuentran aquí. Esos españoles que todavía se sienten orgullosos de ser parte de esa gran nación que se llama España, pero que hasta hoy todavía no habían dado el paso definitivo, por fin van a tener la oportunidad de demostrar su patriotismo, de demostrar en público lo que dicen en privado, porque los enemigos de España demuestran todos los días su odio en público, y ante su odio y su traición que rompe, nuestro amor y nuestra lealtad que une.

 

 

 

Hay que decirle al resto de españoles que no se dejen engañar, que no esperen de las instituciones democráticas la solución al separatismo, sólo los patriotas podemos salvar a España de su destrucción, y sólo nosotros lo vamos a conseguir porque, como os decía antes, tenemos claro que nos jugamos nuestro presente, nuestro pasado y nuestro futuro, como pueblo y como patria; porque aún estamos a tiempo de ganar esta batalla, quizás la última que conozca España como nación; porque está en nuestras manos, y repito, quizás no seamos más, pero somos mejores, mucho mejores…

 

Y porque los patriotas, como hemos dicho algunas veces, no vamos a permitir que nuestro hijos o nietos digan "papá, abuelo, ¿dónde estabas tu y qué hacías cuando desapareció España?"

 

Y, ojo, nosotros, para evitar el desmembramiento definitivo de España no vamos a enarbolar ni empuñar ejemplares de la constitución, ni papeletas, ni urnas, no, vamos a defender la sagrada Unidad de la Patria enarbolando la bandera nacional y empuñando las armas que tengamos a nuestro alcance, tal y como nos hemos comprometido en nuestros juramentos, en los que hablábamos de derramar hasta la última gota de nuestra sangre, y, por supuesto, derramando si es necesario la sangre de aquellos que quieren asesinar nuestra nación, y con ella el pasado, el presente y el futuro de todos nuestros compatriotas

 

 

 

Y termino cómo empecé, “No nos engañan, Cataluña es España”. “Catalanidad es Hispanidad”

 

Porque ¡España ni se vota, ni se negocia!. ¡España se defiende!

 

Compatriotas, por España, por su indisoluble unidad y por la Revolución Nacional que traiga el Pan, la Patria y la Justicia a todos los españoles, gritad conmigo:

 

¡VIVA LA SAGRADA UNIDAD DE ESPAÑA!

 

¡ARRIBA ESPAÑA!

 

 

Más Fotos y crónicas en los siguientes enlaces

 

http://lafalange.com.es/?p=8506

 

https://picasaweb.google.com/amocal/LEMBlanquerna11092015

 

 

Vídeo del Acto del #‎11S en #‎Blanquerna

Con la presentación de Javier García Isac @Javiergaciaisac
y los discursos completos de
Pedro Chaparro @pedrocv1987
Jesús Muñoz @MasRazonqUnSant
y Manuel Andrino @ManuelAndrino


https://youtu.be/Z2OnE_l46NA