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Categoría: Artículos
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Recuerdo haber dicho en esta emisora hace muchos años, más de diez, que el PP es un partido sin principios. La afirmación produjo un escozor que ni entendí entonces ni entiendo ahora, porque afirmar lo que es evidente lo único que puede producir, en cabezas ordenadas, es un leve bostezo. Pero ya digo que aquello molestó bastante, no digo dónde ni a quién, y situó a este pobre comunicador en ese terreno que ahora se conoce como "de lo políticamente incorrecto".

 

 

 

En efecto, el Partido Popular, a poco que uno se fije y no venda su alma ni su conciencia a unas vulgares siglas, no es otra cosa que un partido de gestión. Podemos discutir si gestiona bien o mal; en principio, parece gestionar mejor que el PSOE, aunque sobre el modo de conducir a los españoles en esta inacabable crisis habría mucho que decir: bueno, malo y regular. Gestiona desde un prisma liberal-progresista, o sea como pretende hacerlo Ciudadanos, pero con el inevitable estigma de quien lleva en la cabeza del sistema cuatro décadas y ha escondido unos cuantos cadáveres políticos en el armario.

 

 

 

Tanto en la comparecencia de Rajoy el pasado martes tras la reunión de la Junta Directiva Nacional del partido, como en la de Dolores de Cospedal este viernes durante la presentación del Programa Marco para las elecciones de mayo, lo que uno percibe, insisto sin apasionamientos, filias ni fobias, es un aire de satisfacción que excluye cualquier intento de autocrítica o de reconocer el más mínimo error. Si el ciudadano español es alérgico a la humildad, el político español es de una soberbia que estremece.

 

 

 

Mientras las dos cabezas visibles del partido se esforzaban en demostrarnos los grandes esfuerzos que han hecho por sacar a España del pozo en el que la metió Zapatero, el portavoz popular Rafael Hernando presionaba a los llamados "diputados provida" del PP para que apoyen la disciplina de voto a favor de la "minirreforma" del aborto que se va a aprobar el martes en el Congreso, una chapuza infame con los restos de los restos de la Ley Gallardón, que a su vez era una versión levemente edulcorada de la Ley Aído socialista. Como ven, el disparate no puede ser mayor.

 

 

 

Y es que debemos ser conscientes de que esto es el actual Partido Popular. Un partido que da constantemente la espalda a los principios y valores que sus propios votantes identifican como "de derecha". Que primero engañó a sus electores con un proyecto de Ley que decía que acababa con las iniquidades de los socialistas; que más tarde vio cómo el autor e impulsor de esa norma dejaba el Ministerio de Justicia, harto de que Celia Villalobos y compañía le boicoteasen la nueva ley. Y que finalmente tiene el desahogo de presionar y amenazar con sanciones económicas a los doce únicos diputados que se siguen resistiendo a votar ese simulacro de simulacro. Esto es el Partido Popular de Mariano Rajoy.

 

 

 

Y sí, por supuesto, como dice el político gallego, "la economía lo es todo". Lo es todo cuando uno tiene una visión de las cosas liberal-capitalista, y parte de la base de que todo es relativo y de que todo puede ser bueno o malo, dependiendo de cómo me levante por la mañana. Pero las cosas no son así. No hay nada en política que pueda ser superior a la defensa de la dignidad de la vida humana. Despenalizar supuestos en los que se acaba con vidas inocentes en busca de un consenso parlamentario es, permítanme que lo diga, nauseabundo y asqueroso. Impropio de lo que los votantes de la derecha identifican con los valores de la derecha.

 

 

 

Pero muchos ciudadanos creen que el objetivo es conseguir que no llegue la extrema izquierda al poder. Impedir por todos los medios que Podemos, en alianza con el PSOE, IU y los separatistas, traigan de nuevo el Frente Popular a España. Es comprensible el miedo, porque el miedo es libre, pero que sea comprensible no significa que sea admisible. Y este PP, el que no cree en nada de lo importante, en nada de lo trascendente, en nada de lo específicamente humano, no merece un voto en conciencia de la derecha sociológica. Apoyar el relativismo moral es la manera más eficaz de no poderlo desterrar nunca de la vida pública española.

 

 

 

Y hoy preguntamos a los oyentes de Sencillamente Radio: ¿cree Vd. que Rajoy llega fortalecido por el cambio de tendencia económica a un mes y medio de que se celebren las elecciones municipales y autonómicas?

 

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Rafael Nieto es el director del programa de debate “Sencillamente Radio” de Radio Inter de Madrid (programa que se emite todos los domingos de 08:30 a 11:30 horas en esa emisora en el 918 de AM, 93,50 de FM e Internet: http://www.gaceta.es/oir-radio-inter ), y en el que participan habitualmente distintos militantes del Sindicato TNS. 

 

La intervención de Jesús Muñoz en este programa la tenéis en el siguiente enlace

No te dejes engañar por los traidores (Intervención de Jesús Muñoz en Radio Inter)

http://www.sindicatotns.es/index.php?option=com_content&view=article&id=296:no-te-dejes-engañar-por-los-traidores-intervención-de-jesús-muñoz-en-radio-inter&catid=11&Itemid=107