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Categoría: Artículos
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Les he comentado alguna vez que este programa, Sencillamente Radio, tiene básicamente una razón para su éxito, y es que no nos plegamos a lo políticamente correcto, ni hablamos al dictado de nadie, ni escribimos para agradar al mandarín de turno. Aquí exponemos la verdad, nuestra verdad, sin tapujos, y a quien no le guste lo que podemos decirle es que no nos oiga. Pero evidentemente, mientras aquí estemos no vamos a variar nuestra línea editorial, que es la que espera la mayoría de nuestros oyentes.

 

 

 

 

Hace un par de días, un buen amigo me enviaba un documento que yo ya conocía desde hacía tiempo. Era la última nómina del General Franco, con fecha diciembre de 1975. La cantidad final, una vez descontados impuestos y una aportación mensual que el Jefe de Estado daba a los niños huérfanos, era de 154.710 pesetas. En 1975, en España, había bastantes trabajadores que ganaban eso. Era un sueldo, en todo caso, alto para un trabajador sin una especial cualificación. Ridículo para un Jefe de Estado que llevaba en el poder casi cuatro décadas.

 

 

 

Esta semana, gracias al Portal de la Transparencia, hemos conocido lo que ganan nuestros políticos en democracia. Dicen que el presidente del Gobierno, con 78.000 euros anuales, gana poco dinero. Es posible. Los presidentes de Alemania, Portugal, Francia, Italia y Reino Unido ganan bastante más que él. No discuto que el jefe del Gobierno tenga que ganar más. Pero señores, que con el drama que se está viviendo en España nos planteemos que la clase política española, en general, tenga que mejorar sus salarios, es una cosa de locos. 

 

 

 

En España, la "coordinadora para asuntos relacionados con presidencia", gana 89.382 euros anuales. El presidente de la SEPI, que es un ente que nadie sabe para qué sirve y que yo, desde luego, como ciudadano, no quiero pagar con mis impuestos, este señor, digo, gana 210.000 euros al año. Son 35 millones de pesetas al año. ¿Saben cuánto gana un obrero del sector naval? 18.000 euros, 11,3 veces menos. Y conste que no es culpa de Ramón Aguirre, porque la crítica no es para el que lo percibe, sino para el que lo paga. Y sea quien sea su destinatario. 

 

 

 

Como España es hoy un lugar donde imperan las mentiras de consenso, a alguien se le ocurre una memez, esa memez es repetida y repetida, y termina calando como si fuera una verdad eterna. Y ahora se ha puesto de moda decir que no, que nuestros políticos tienen que ganar más, porque eso asegura su independencia, y así seguro que no meten la mano en la caja. Cuando la mano, el brazo, y hasta el hombro lo han estado metiendo muchos que ahora duermen en la cárcel, y que ganaban más de lo que hubieran soñado nunca. 

 

 

 

Otro argumento de medio pelo que se suele emplear en este tema es que ciertos altos cargos "ganarían más en la empresa privada". Y lo que tienen que hacer es exactamente eso, irse a la empresa privada. Porque cuando uno está en la cosa pública se supone que no es para hacerse rico. Hay una notable diferencia entre vivir dignamente o querer ser rico; quizá muchos no perciban la diferencia, pero existe. Y, como se decía esta semana en las redes sociales: 200.000 euros quizá se los merezca un científico que descubra una vacuna para el cáncer. Pero no desde luego un funcionario por calentar una silla y levantar el teléfono unas cuantas veces al día.

 

 

 

España es un país contradictorio. Los mismos políticos que apremiaban en el Congreso a apretarnos todos el cinturón, proponiéndose ellos mismos para dar ejemplo, ahora dicen que no, que ganan poco y que quieren ganar más. En un país con un salario mínimo interprofesional de apenas 600 euros, y donde se va a pagar la bonita cantidad de 426 euros al mes a parados de larga duración, para que no se mueran de hambre, claro, porque con esa cantidad ya me dirán ustedes. Con casi cinco millones de parados, con cada vez más jóvenes que se van de España porque aquí no hay trabajo, ni oportunidades, ni formación, ni nada que les resulte ni medio interesante. Y resulta que lo que nos preocupa es lo poco que gana el presidente y sus ministros.

 

 

 

Insisto: cuando se llegaba a un cargo público para servir a España, uno no pensaba en cuánto iba a cobrar. Estampaba su firma y en ese momento se le saltaban las lágrimas de la emoción porque estaba sirviendo a la Patria, que es el mayor honor que uno puede tener siendo español. Pero, ¿qué patriotismo le vamos a pedir a éstos, que lo siguiente que hacen, después de firmar, es preguntar el dinero que están perdiendo por no haberse ido a una empresa privada? 

 

 

 

Mariano Rajoy dijo en una ocasión que la economía lo es todo. Probablemente no era una confesión personal, sino más bien un programa de Gobierno. Y, sobre todo, aunque seguramente sin saberlo, reveló el tipo de preocupaciones que tienen los que trabajan para el sistema. El vil metal y poco más.

 

 

 

Y desde ya mismo les pregunto a nuestros oyentes: ¿creen que los dirigentes políticos españoles deberían ganar más?

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Rafael Nieto es el director del programa de debate “Sencillamente Radio” de Radio Inter de Madrid (programa que se emite todos los domingos de 08:30 a 11:30 horas en esa emisora en el 918 de AM, 93,50 de FM e Internet: http://www.gaceta.es/oir-radio-inter ), y en el que participan habitualmente distintos militantes del Sindicato TNS.