Imprimir
Categoría: Artículos
Visto: 1859

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Hogar Nacional Sindicalista. 

 

   Cuando la ocupación es un deber y una necesidad.

 

           Que el trabajo dignifica a la persona, es una realidad innegable, sin trabajo no hay dinero, y sin dinero no hay alimentos ni podemos adquirir productos de primera necesidad y pagar los gastos derivados de un hogar, la persona se ve reducida a cero.

 

           Afloran sus instintos más primarios de supervivencia .Bakunin decía:-"El ladrón que roba y mata, demuestra un espíritu revolucionario puro y sin adornos"

 

            Bakunin era un idiota y a lo que él llama revolución, yo lo llamo delincuencia.

 

           El pasado mes de Junio, falangistas de Zaragoza, junto a miembros de otras organizaciones, llevamos a cabo una "ocupación", lo cuál creímos un acto de justicia social y de derecho, pues hoy día, la ley dista mucho de la justicia.

 

 

           Nacía así el Hogar social de Zaragoza, de haber sabido como terminaría, nos hubiésemos negado a participar, tras abandonar el proyecto conjunto, decidimos que intentarlo por nuestra cuenta y tan solo quince días después, volvemos a "ocupar" otro edificio, puesto que en esta ocasión lo hacemos nosotros solos, el nombre elegido es netamente falangista: HOGAR NACIONAL-SINDICALISTA DE ZARAGOZA.

 

           El primer día pasamos totalmente desapercibidos a pesar de hacer todo el traslado a pie, no se abren cuentas en redes sociales ni se publicita, lo que hacemos es labor social, entre Julio y Agosto se instala en nuestro edificio Ángel y su hija de doce años, un conocido del barrio y que hasta ahora vivía de "prestado “en un piso al que desde hacía un año "subsistía" sin suministro de luz por impago, entre tanto, dan el chivatazo a los herederos lejanos de los antiguos propietarios, pues estos están difuntos y el edificio en un total estado de abandono, desde 2009, avisados de la ocupación, un día, se presentan.

 

           En ningún momento nos escondemos, es más, hablamos con ellos y les explicamos la situación, intentamos sin éxito, llegar a algún tipo de acuerdo, como pudiera ser, pagar un alquiler social "simbólico", contrato de precario...

 

           Cualquier trato, antes de evitar echar a dos familias sin recursos. Les recordamos la falta de interés que han mostrado por el edificio y el estado de abandono del mismo.

 

           Las negociaciones son infructuosas y se niegan rotundamente a cualquier tipo de acuerdo.

 

           Se aproximan días de asedio policial, tras la denuncia de los "herederos", se intenta nuestra identificación de manera abusiva, llaman a horas intempestivas individuos de paisano, aporreando la puerta sin tener en cuenta que allí residen menores, todo con el fin de perturbar nuestra tranquilidad, el nerviosismo se apodera de nosotros y cedemos, por la tranquilidad de las menores ,a la presión policial, vuelta a la calma, reanudamos nuestra labor social, se inaugura el ropero y varias familias disfrutan de este servicio totalmente gratuito, se hacen talleres de repostería entre la gente del barrio con rotundo éxito, nuestros "bizcochitos del monstruo de las galletas" alegran algo más que el paladar, se reciben donaciones de anónimos y conocidos, tanto de alimentos como enseres, se proyecta una película en el cine fórum y posterior barbacoa todo ellos gratuita.

 

           Atendiendo las necesidades de los niños del barrio en época veraniega, se pone a disposición de todos, una estupenda piscina, donación también de un simpatizante del proyecto.

           Llevamos ya cuatro meses de frenética actividad, mientras en el "mundillo azul" se abren debates sobre la legitimidad de las ocupaciones, lo que nos obliga a emitir un comunicado explicando cómo, al menos en nuestro caso, se trata de un edificio abandonado desde 2009 y que este, fue construido bajo el amparo de la ley de Junio del 54, que parte de su construcción fue subvencionada por el estado, y que estaba orientada a familias obreras y económicamente débiles.

¡NUNCA PARA LA ESPECULACIÓN!

 

           La cosa es muy sencilla, si este sistema despiadado y los gobiernos que lo amparan nos abandonan, se hace imprescindible una acción transgresora de la revolución, y si para alcanzar la justicia social tenemos que pisotear leyes estúpidas, lo hacemos, pues esta es la esencia de la revolución, y no hemos nacido para ser dóciles cachorritos esclavos del sistema. Si el sistema nos quita la dignidad, nos lo cargamos, sin necesidad de "robar ni matar", porque nosotros no somos revolución "puros y sin adornos", somos NACIONAL-SINDICALISTAS, y ya avisamos que, mientras nos quede una gota de sangre en las venas, seguiremos luchando por los derechos de España y los españoles.

 

Aitor Barcia, cofundador del hogar social de Zaragoza y fundador del hogar nacional-sindicalista de Zaragoza.