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Categoría: Artículos
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En alguna ocasión les he comentado ya en este programa que quizá lo peor que nos está ocurriendo en España es que hemos llegado a un punto en el que la casta política dirigente nos ha convencido de que no hay ninguna esperanza de poder cambiar el Sistema. Ninguna esperanza. Lo he dicho con humor, con sonrisa amarga, también en otra ocasión; los españoles de bien, los que amamos a nuestra Patria y nos duelen los escarnios y chanzas que se hacen con ella, sólo tenemos tres salidas: por mar, por tierra y por agua. Los que aquí permanezcan, o permanezcamos, ya sabemos lo que nos queda: aguantar, tragar e intentar no desesperar....Leer el artículo completo...

 

Porque esta casta a la que continuamente me refiero, nacida en la Transición, dirigida por la izquierda, consentida cobardemente por la derecha, aceptada incomprensiblemente por el franquismo de las primeras cortes democráticas, y mediatizada y condicionada por los separatistas (verdaderos y casi únicos beneficiarios del engendro), esta casta, digo, necesita que perdure este Sistema corrupto para poder mantener sus privilegios y prebendas. Por eso han conseguido convencernos de que no hay esperanza. Porque si la hubiera, si tuvieran la menor duda de que sus coches oficiales y teléfonos de cuarta generación "by the face" se podrían terminar, entonces tendrían que buscarse un puesto de trabajo. Ellos y sus familias. Y a la mayoría de éstos no les ha sonado el despertador a las 6 de la mañana en su puñetera vida.

Digo todo esto porque esta semana hemos conocido una noticia que muchos periodistas, con su acostumbrada ligereza, han liquidado como "una pequeña anécdota", pero que a mi juicio resume perfectamente lo que es este simulacro de democracia que padecemos. Es una fotografía perfecta. Me refiero al escándalo de los "gin tonics" subvencionados del Congreso de los Diputados, lo que permite que Sus Señorías, degusten tan delicado refrigerio, y otras bebidas espirituosas, por la cantidad de 3,45 euros. En cualquier bar de copas, por esa misma bebida te suelen cobrar hasta tres veces más. ¿Por qué nuestros amantísimos "padres de la Patria" pagan solamente 3,45 euros? Porque el resto lo pagamos nosotros. Ustedes y yo. Sí, también los pensionistas. También los funcionarios de la paga congelada. También los oyentes que llaman a este programa para decir que este invierno no han podido encender la calefacción ni un solo día. También ellos. 

No mentía Zapatero cuando, en una entrevista televisiva, siendo aún presidente del Gobierno, afirmó que un café en España costaba 80 céntimos. Es que es verdad. Es que, para ellos, un café cuesta eso. O costaba, porque tengo aquí, obra en mi poder, el listado oficial de precios de la cafetería del Congreso de los Diputados. Ahora mismo, un cafetito les cuesta a nuestros diputados 85 céntimos, lo han subido 5 desde que habló ZP. Vayan ustedes al bar de enfrente de su casa a buscar un café por ese precio. Verán lo que les dice el camarero. 

Pero hay más ejemplos. Una caña de cerveza, 95 céntimos. Un pincho de tortilla, 1,40. Un bocata de chorizo, 2 euros. Que también tiene su gracia que vendan bocadillos precisamente de chorizo en la cafetería del Congreso. Tiene guasa el tema. Siguiendo con los destilados: Sus respetabilísimas y democratísimas Señorías tienen a su disposición whisky escocés de varias marcas a 4,80 el copazo. Salgan ustedes esta noche, y prueben a pedir uno, ya verán. Un pacharán en el Congreso cuesta 1,65 y un tequila, 3,15. El licor de pera, 2,30. Si lo que es un milagro es que no entren bolingas todos en el hemiciclo. Aunque algunos, diciendo las paridas que dicen, no tengo la menor duda de que vienen directamente de la barra del bar.

Podría estarme dos horas dándoles precios de bebidas alcohólicas que subvencionamos todos nosotros, ustedes y yo, hasta la bonita cantidad de un millón de euros al año, porque dicen Sus Magníficas y Excelentísimas Señorías que la empresa adjudicataria pierde dinero con el servicio, porque necesita poner a mucho personal. Claro, es que la culpa no es de la empresa, obviamente. La culpa es de ustedes, sinvergüenzas y caraduras, que en vez de pagar las cosas al precio que tienen, consienten que se las financie el pueblo, para variar. Que una viuda que pasa fatigas para llegar a fin de mes con su no contributiva tenga que invitar a copas y a chupitos a sus "representantes" políticos. Que tenga que cenar un mendrugo de pan y un vaso de leche para que ustedes puedan ponerse de dulce, y llegar contentitos a la Comisión de Justicia e Interior.

Dice el presidente de la Cámara Baja, Jesús Posada, que los diputados "no tienen la costumbre de beber gintonics en el Congreso". Hombre, pues ya nos quedamos mucho más tranquilos, señor Posada, mucho más. De manera que..., no tienen la costumbre. Claro, nos pasa mucho a los trabajadores normales de este país, los que sí nos tiramos de la cama empujados por la campanilla del despertador, nos pasa mucho eso, que no solemos beber gintonics mientras trabajamos. Entre otras razones, señor Posada, porque en nuestros lugares de trabajo no se venden bebidas alcohólicas. Quizá porque a nosotros sí nos pueden echar a la calle. Y a ustedes no. 

Insisto, para algunos esto es la anécdota. Una menudencia. Para mí, desde luego, no. Esto es reírse del sufrimiento de la gente normal. Esto es perpetuar unos privilegios de clase que recuerdan mucho los de la Edad Media, con señores y siervos, con esclavos y pudientes. Esto es una golfada que, naturalmente, en un país donde hubiera una verdadera democracia, tendría que haber llevado a alguien ante un tribunal, porque no hay derecho a aprovecharse del pueblo de una manera tan indecente. Y sale Rubalcaba, todavía, a decir que él "jamás" se ha tomado un gin tonic en la cafetería del Congreso. Pues tómatelo hombre, tómatelo. A la salud de la democracia.

Este es el Sistema partitocrático que tenemos. Para esto trabajamos cada día, para esto pagamos impuestos (cada vez más), para esto aguantamos carros y carretas cada día...Para esto decían los actores de la Transición que había que enterrar los restos de la oprobiosa dictadura y encaminarnos a un "Estado de derecho" donde imperasen "las libertades públicas", todo puesto, como imaginarán, entre varias comillas. Porque saben lo que les digo: esto sí que es una dictadura. La dictadura de la baja estofa. La dictadura de la mediocridad y la sinvergonzonería, la dictadura de la falta de los principios más elementales, y del mínimo sentido del pudor.

Pero como les decía al principio..., no se alteren. Respiren hondo y prepárense una tila. Por cierto, las tilas en el Congreso están a 0,85, igual que los cafés. A ustedes les saldrá un poco más cara. Pero pierdan toda esperanza. La casta se ha blindado para poder disfrutar eternamente de este chollo que les hemos servido en bandeja. Este engaño colectivo en el que nos han metido a todos.

 

Rafael Nieto es el director del programa de debate “Sencillamente Radio” de Radio Inter de Madrid (programa que se emite todos los domingos de 08:30 a 11:30 horas en esa emisora en el 918 de AM, Internet: www.radiointer.com ), y en el que participan habitualmente distintos militantes del Sindicato TNS.

 

Todos sus editoriales los podéis encontrar en el siguiente enlace de nuestro foro TNS :

 

http://tns.mforos.com/1022048/10861765-editoriales-de-rafael-nieto-en-sencillamente-radio/